Esta semana hemos visualizado dos películas:
- Metrópolis
- Acorazado Potemkin
Metrópolis es una película de ciencia ficción dirigida por Fritz
Lang, cuya trama se desarrolla en una distopía urbana futurista. Este filme fue estrenado originalmente en
el año de 1927, antes de la cinematografía sonorizada. Se le considera
uno de los máximos exponentes del expresionismo alemán en las artes cinematográficas.
La película
se ambienta en una megalópolis del siglo
XXI, los obreros viven en un gueto subterráneo donde se encuentra el
corazón industrial con la prohibición de salir al mundo
exterior.
Incitados
por un robot se rebelan contra la clase intelectual
que tiene el poder, amenazando con destruir la ciudad que se encuentra en la superficie,
pero Freder, hijo del dirigente de Metrópolis, con la ayuda de María,
de origen humilde, intentarán evitar la destrucción apelando a los sentimientos
y al amor.
El filme se
desarrolla en el año 2026, en una
ciudad-estado de enormes proporciones llamada Metrópolis.
La sociedad se ha dividido en dos grupos
antagónicos y complementarios: una élite de propietarios y pensadores, que viven en la
superficie, viendo el mundo desde los grandes rascacielos y paisajes urbanos, y una casta de trabajadores, que viven bajo la ciudad y que trabajan sin cesar para mantener
el modo de vida de los de la superficie.
Como pedagogos
podemos plantear varias perspectivas:
Ø
En lo referido a la
tecnología, ya desde principios del siglo XX pensaban que la tecnología estaba
ligada al ser humano y este dependía de la tecnología para su vida diaria. En
la actualidad no concebimos nuestro mundo sin las tecnologías y elementos que
nos rodean.
¿O
alguien puede estar 2 días sin mirar Facebook o sin utilizar un microondas? No
nos solemos dar cuenta de todos los aparatos que utilizamos mecánicamente hasta
que no los tenemos o están estropeados, me parece muy grave que las personas
dependamos casi en su totalidad de aparatos e instrumentos que si no están en
nuestra vida no pasa nada; a la vez dejamos atrás a personas que deberíamos
prestar más atención porque esas personas nos pueden enseñar mucho más que los
aparatos, pueden expresar sentimientos y hacernos sentir queridos y apreciados.
Como
educadores o pedagogos debemos enseñar a las generaciones venideras que no todo
está en la tecnología, que hay algo más allá de ella, que existe el campo, el
mar, los seres vivos, que no podemos sentirlos en una máquina.
Ø
En lo referido al
plano social, en la película se reflejan dos grupos sociales, las personas
ricas y despreocupadas y las personas que tienen que mantener las máquinas para
que los otros vivan y disfruten de su mundo.
Es un
fiel reflejo de la sociedad del año 1927, pero cada vez más en nuestra
actualidad va a suceder lo que expresa la película; vamos a tener unos pocos
ricos que dependan de muchas personas trabajadoras, como no nos movilicemos
vamos a acabar de ese modo.
El acorazado Potemkin es una película basada en hechos reales, que acontecieron
en el puerto de Odesa (Ucrania) durante la semana del 26 de junio de 1905.
Los
marineros del acorazado Potemkin,
hartos de malos tratos y de ser obligados a alimentarse con alimentos en mal
estado, deciden sublevarse.
Llena de
imágenes expresivas, casi como un álbum fotográfico, El acorazado Potemkin representa la magnificación de la
figura de las masas y las causas colectivas.
Estrenada en
la primera década de la Revolución rusa (1925) constituye un rescate de la
importancia del Potemkin en el proceso de la revolución fallida de 1905, antecedente de la rebelión de
octubre de 1917.
Este film esta compuesto de cinco
episodios:
Ø
Hombres y gusanos (Люди
и черви)
Ø
Drama en el Golfo Tendra (Драма
на Тендре)
Ø
El muerto clama (Мёртвый
взывает)
Ø
La Escalera de Odesa (Одесская лестница)
Ø
Encuentro
con la escuadra (Встреча с эскадрой).
Como el
propio director del filme (Eisenstein) explica en el texto sobre la «Unidad
orgánica y pathos en El
acorazado Potemkin», incluido en el libro de Georges Sadoul sobre este
film, la película está trabajada como un todo orgánico en el que cada uno de
sus elementos funciona en pos de una composición que mantiene en su núcleo lo
particular en función del todo. Cada una de las partes en las que puede ser
dividida la cinta, es funcional en un nivel superior de lectura, es decir, en
la generalidad.
Por otra
parte, el trabajo patético (pathos) en tanto que la sucesión y cambio constante
en las cualidades de la acción, generan en el espectador una emoción que lo
llevan a realizar mediante un proceso psicológico, una reflexión intelectual de
acuerdo al tema propuesto.
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